Mirar las huellas y darte cuenta que desde hace un tiempo
solo hay un par… que se esfumó quien te seguía. Que la vida que brillaba se
opaca lentamente… Es difícil torcer el camino. Es difícil buscar nuevos rumbos,
cuando creías ya tenerlo claro. Es difícil no sentir esa mano que tomabas y te
hacía sentir seguro. No nos damos cuenta que en medio de todo siempre hay
tormentas y neblina, que se nos puede oscurecer el camino. Que podemos un día
tener frío y que tal vez no haya con que calmarlo. Es así de esa manera: ayer estuvimos,
hoy no estás, mañana yo soy quien me voy.
Es un blog para descargar cosas de mi mente... sólo eso... generalmente tiene que ver con estas preguntas ¿Hacia donde voy? ¿Que hago?... y cosas así...
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Esta es la penúltima vez que me despido sintiendo cómo lanzas
llamas de fuego desde tus ojos a mi pequeño y frágil corazón de hielo. No encuentro formas de decirte qué siento,
tal vez no sea necesario expresarme, o quizás sí, pero sólo por mi nada más. Ya creo
que te da igual lo que pienso y siento… no… no quise decir eso... no me creas… la verdad no
lo creo así. La verdad sé que me aprecias, y que no me quieres lastimar. Solo
intentas escudarme de ti, y yo intento escudarme en palabras, no me comprendas,
no es necesario. Solo intento alejarme de mi misma, porque me hago daño aunque
no quiera, porque no está bien sentirme mal. Porque quizás enferme y no será
por ti, sino por mí. No quiero jugar a ser la víctima. No lo soy, ni tú ni yo
queremos esto. Por ahí dicen que lo que empieza mal termina mal… así fue. Ya
nada se puede hacer. Y de esto estoy un poco segura más que ayer. Que te quiero
y quería seguirte queriendo, pero al pasar esto ya no importa; pues el
sentimiento pasa, la vida pasa… y no me permitiré quedarme allí. Aún me quedan
muchos más caminos por recorrer.
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