Miro uno y otra vez a los ojos de quienes me rodean. Parecen
transparentes. Luego me doy cuenta que todos son unos mentirosos, que no se
sienten felices por mis logros, que cada uno guarda rencores, odios, ira,
resentimientos. Que estoy atrapada entre gente falsa, que el camino no se
muestra claro. Que en cualquier momento me dará alguien un puño por la espalda.
Y que sólo puedo confiar en mí misma… si es que yo misma no me traiciono.
Miro pasar el tiempo y me pregunto: ¿Qué estoy haciendo por
mi vida?, porque se me puede acabar en este silencio, en esta espera sin
sentido. Y no quiero ser quienes otros digan: pudo serlo y no lo fue por miedo
a equivocarse. No lo quiero ser.
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